“Cuidemos la infancia”

Comienza marzo, el año escolar, “el año” en realidad para todo y todos. Es una buena noticia partir este ciclo con la campaña “Cuidemos la Infancia”, organizada por Fundación Viento Sur en Chile, que ha convocado a organizaciones sociales, la comunidad, la ciudadanía, a sumarse en un cometido por la niñez, su bienestar, su desarrollo pleno, su protección y la prevención de abusos y violencias infantiles.

En 2022, la Defensoría de la Niñez compartió que un 62% de los niños y niñas en Chile viven violencias. Todavía, a diario, entre 50 a 75 niñas, niños y adolescentes sufrirán abuso sexual. En este siglo, cuesta continuar asimilando números que no son números, sino vidas de seres humanos pequeños y jóvenes, niñas y niños de hoy, y no olvidemos a los de ayer.

No sabemos en realidad cuántas personas adultas sobrevivientes de abuso sexual infantil viven hoy en Chile, o en el mundo. Pero cada año tomamos conocimiento de denuncias de víctimas que aun impedidas en su acceso a justicia debido a los plazos de prescripción, han compartido sus experiencias. Sobre todo, como una forma de llamarnos a despertar y a sostenernos activos en la prevención de estos abusos.

Con las nuevas generaciones sí podríamos llegar antes, evitar estos sufrimientos evitables, o detectarlos tempranamente,  si realmente existe un mundo adulto atento e involucrado (lo han repetido hasta el cansancio organizaciones internacionales de salud pública). El mejor programa educativo o campaña de prevención “no será exitoso si no cuenta con la participación de los adultos y la comunidad” (CDC, EEUU).

“Cuidemos la infancia”, desde su plataforma digital para la comunidad , y en las actividades (una cada trimestre) que impulsará este 2023, aspira a nutrir ese esfuerzo colectivo, transversal, donde cada uno y todos podemos -con nuestras distintas historias, oficios, edades, sueños en común o disensos- encontrarnos igualmente en el cuidado. It takes a village, otra vez. Una y mil veces.

En abril,  Mes internacional de la prevención del abuso infantil, se desplegará en CHile por primera vez la campaña de de los remolinos azules. Ya les contaremos más. Por ahora, invitarles con mucha esperanza, a visitar el sitio web www.cuidemoslainfancia.cl donde es posible encontrar una serie de recursos e información para familias, educadores, y la comunidad. Como parte de Derecho al Tiempo, tuve el honor de poder colaborar y redactar, entre otros contenidos, esta guía sobre abuso en el mundo digital y recomendaciones para su prevención :

ABUSO INFANTIL Y EL MUNDO DIGITAL

Un aspecto muy importante del cuidado y de la prevención de abusos infantiles está relacionada con el uso de tecnologías e internet. El progreso tiene muchos aspectos positivos e internet es una herramienta que, bien usada, puede ser un gran apoyo para aprender, crear, desarrollar talentos, fortalecer actividades escolares, y vínculos entre niños también, etc. Pero asimismo entraña desventajas y riesgos.

Muchos de nosotros hemos conocido casos relacionados con la exposición temprana a internet y el acceso accidental de los más pequeños a contenidos inapropiados para su edad –violencias, pornografía, inclusive imágenes o videos de niñas/os siendo abusados sexualmente, transmitidas en internet- y que pueden impactar seriamente el desarrollo infantil. Continuamente sabemos de experiencias de acoso, agresiones o cyberbullying sufridas por niños y adolescentes vía redes sociales, algunas, con desenlaces terribles.

No es fácil como padres y madres estar en todo, y el mundo digital puede percibirse abrumador, pero en colaboración con la escuela, otras familias, podemos cuidar mejor. Dejar solos a los niños y niñas frente a este desafío, aunque suene muy duro, podría entenderse como una forma de negligencia que puede causar gran daño.

Cada día la tecnología avanza a pasos agigantados, y aunque ya era parte de la escuela, con la irrupción de la pandemia de Covid y la educación online, el acceso al mundo digital ha mucho sido más rápido e intensivo para las nuevas generaciones. Como papás y mamás quizás sabemos menos que nuestros hijos, pero aun sin ser expertos tecnológicos, podemos ser capaces de acompañar la experiencia de nuestros hijos lo mejor posible.

Algunas recomendaciones básicas que quizás ya conocemos, pero que vale la pena recordar:

  • Tomar decisiones como familia o padres/madres en relación a cuándo, cómo, y bajo que reglas habrá acceso de dispositivos e internet para nuestros hijos. Conversar continuamente en familia sobre la importancia del cuidado y autocuidado en el mundo digital.
  • Proteger la privacidad de nuestros hijos, y también de nuestra familia: no compartir datos personales, dirección, teléfonos, el jardín o escuela a la que asisten nuestros hijos, etc.
  • Como adultos, evitar exhibir a niños y niñas en redes, abstenerse de publicar sus fotografías y si es necesario o inevitable hacerlo por algún motivo, entonces cubrir los rostros de los niños.
  • Demorar cuanto sea posible el acceso de niños y niñas a dispositivos, internet, y participación en redes sociales. A pesar de que esto es muy sabido, no es infrecuente ver a bebés con celulares en la mano –como un medio para entretener o “calmar”- y a niños pequeños viendo youtube, tiktok, o creando sus propias cuentas sin tener la edad mínima exigida por las propias plataformas.
  • Respetar edades recomendadas por los propios creadores de tecnologías, aplicaciones, plataformas de redes sociales, para el acceso de adolescentes.

 

  • Presencia y acompañamiento, enseñar: igual que cuando aprendieron a caminar, cruzar la calle, usar ciertos objetos, en el mundo digital también los niños necesitan de nuestra presencia y de tiempo para aprender.
  • Siempre, nuestro ejemplo es lo que más deja huella (cuánto pasamos conectados a internet, o si somos capaces de concentrarnos en otras actividades sin estar pendientes del celular, etc.).
  • Poner atención con nuestros propios teléfonos o dispositivos, dónde los dejamos, si quedan o no al alcance de los más pequeños, qué tenemos en nuestros historiales, etc. Hay incontables ejemplos de niños que han sido expuestos accidentalmente a contenidos traumatizantes
  • La exposición temprana y excesiva puede terminar causando trastornos en el desarrollo infantil, el aprendizaje, la salud mental; un aumento de conductas de riesgo, y un peligro real de victimización (por adultos predadores sexuales que irrumpen en juegos, chats, etc).

 

  • Si hay un computador en el hogar, ubicarlo en un área visible, no en dormitorios de los niños (lo mismo corre para la TV). Si hay tablets o celulares y niños son autorizados a usarlos, acompañar y supervisar su uso. Los celulares se retiran antes de dormir y durante la noche, la carga de baterías se sugiere que sea en un área sólo de acceso adulto (nunca donde duermen los niños).
  • Conversar con niñas, niños y adolescentes sobre beneficios y aspectos negativos de internet y del uso de dispositivos, y sobre formas de interactuar en redes sociales (cuando tengan edad para acceder a ellas, en la adolescencia).
  • Definir límites de tiempo, contextos, etc. para uso de dispositivos e internet, explicar por qué (el cuidado), y estar abiertos a ir revisando, dando más tiempos y/o actualizando reglas en conjunto con nuestros hijos/as, de acuerdo a necesidades de cada niño/a y de cada etapa. Es una buena idea, que ha funcionado en muchas familias, hacer una especie de “contrato” (* Aquí un modelo).
  • Compartir con los niños que hay compañías responsables –celular, internet, redes- y que éstas tienen reglas de uso pues es su deber también proteger a niñas y niños.
  • Conocer los criterios de acceso a computador, uso de celulares, etc. en los establecimientos donde estudian o participan de actividades nuestros hijos/as; y de casas que suelen visitar.
  • Revisar en conjunto las aplicaciones (o juegos) que son de interés de los niños, con un criterio previamente establecido y explicitado sobre la decisión -y descarga- que pasa por el VB de los padres/madres
  • Compartir con nuestra familia extendida (abuelos, tíos, primos, etc) nuestros criterios en relación a dispositivos e internet; y también podemos hacerlo con otras familias de compañeros/amigos de nuestros hijos. No siempre es posible coordinarse todos, pero puede haber respeto sobre las reglas de unas y otras familias en relación a sus niños y es importante conocer esos criterios y comunicarlos (por ej., “mi hijo tiene permiso de jugar estos juegos, estos no”).

 

  • Se sugiere no acotar el acceso a internet sólo para temas escolares (tareas): se puede permitir acceso a ciertos juegos, música, etc. y es importante ir aprendiendo a navegar, a distinguir entre información verdadera y falsa, y a interactuar con sus pares.
  • Es importante compartir con nuestros hijos sus momentos de juego; o buscar cosas juntos en internet, ver experimentos, lugares, cantar etc. Son momentos especiales, y hasta inolvidables.
  • Enseñar que nadie puede tomarles fotos o videos y menos publicar algo sin pedir autorización a sus padres/madres (una normativa vigente, corre para jardines infantiles, escuelas, e inclusive autoridades). Una buena forma de reforzar esto, es preguntando a nuestros hijos si nosotros –sus propios padres y madres- tenemos permiso de compartir sus fotografías en algunos eventos especiales (protegiendo rostros u otras señas distintivas como uniforme, por ej.).
  • Recordarles constantemente que siempre pueden recurrir a su familia si tienen dudas, si alguien los hace sentir mal, temerosos, o incómodos, o si sufren agresiones o acoso, o si otro niño (amigos, compañeros) lo está sufriendo.
  • Es fundamental hablar con nuestros hij@s de estándares de buen trato online y formas no violentas de enfrentar conflictos con sus pares (que pueden darse en chat de juegos, via whatsapp, redes).
  • Además de advertirles sobre no compartir sus fotos, información personal, contraseñas, etc, es importante decirles que nunca respondan a mails o mensajes amenazantes o agresivos; ni tampoco de personas desconocidas, por “amigables” que parezcan. Es importante hablar de riesgos.
  • Es muy importante ir recordando y repasando criterios y reglas de uso, felicitando las buenas prácticas y expresando nuestra disposición incondicional a ayudar. Si nuestros hijos/as no están seguros sobre cómo actuar, o sienten que cometieron un error asumiendo riesgos y se encuentran en problemas o sufriendo, deben saber que cuentan con sus papás y mamás.

 

UNA PREGUNTA MUY FRECUENTE: ¿A qué edad pueden tener acceso nuestros hijos niños a internet, dispositivos como celulares o tablets, o a redes sociales, en suma, al mundo digital? 

Hay criterios internacionales y en base a evidencia, que han compartido asociaciones médicas, de salud mental y de protección de la niñez, que recomiendan categóricamente cero tiempo de pantalla hasta los dos años por lo menos. Luego, veinte a treinta minutos (una vez al día, o dos, máximo) para niños hasta 5 años, pensando por ejemplo estimulación de aprendizajes, videos y juegos didácticos. Cada año se puede ir agregando un poco de tiempo, paso a paso, y de acuerdo a la etapa, personalidad, características y circunstancias únicas de cada niña y niño. También hay expertos que recomiendan directamente evitar todo acceso a tecnologías (incluso la televisión) e internet hasta los seis años; otros hasta los 10, y personas como Bill Gates –fundador de Microsoft- que no permitieron a sus hijos tener celulares hasta los 14 años. Pero cada familia es única y distinta, y a veces por diversas necesidades o situaciones, la decisión que tomen puede ser antes de lo que se recomienda, y lo más importante ahí es conversar y establecer los estándares de cuidado y los límites en relación a cómo lo van a hacer.